El desempleo es: ¿Problema de oferta o de demanda?

 


Uno de los principales indicadores en los que debemos fijarnos para evaluar el desarrollo de un país es su tasa de desempleo o de empleo pleno. Con esto podemos observar la cantidad de fuerza laboral inmersa en el proceso productivo del país, por lo tanto, mientras mas empleo exista en la economía, mas producción agregada habrá.
Sin embargo, la cantidad de personas excluidas de la producción de bienes y servicios llega a ser muy preocupante en determinados países, lo cual lleva a preguntarnos, ¿Por que existe desempleo? ¿Cómo podemos solucionar dicho problema? 
Para empezar, veamos que papel juega la fuerza laboral en el proceso productivo. La mano de obra actúa de forma conjunta con el capital (maquinaria que utiliza el trabajador para producir). Por lo tanto, la remuneración percibida por los trabajadores está estrechamente relacionada con la productividad y la eficiencia que dicho trabajador le proporcione al proceso. Un trabajador podrá ser contratado por la empresa si la productividad marginal que aporta alcanza para cubrir los costos de contratación del trabajador. Por ejemplo, si el trabajador A es capaz de aportar 1500um a la producción y espera percibir una remuneración de 1300um, dicho trabajador podrá ser contratado. En cambio, si un trabajador B aporta igualmente 1500um, pero en cambio espera recibir 1700um de remuneración, el trabajador B no será contratado por la empresa al no cubrir los costes de contratación con la productividad marginal del trabajo.   
Cabe recalcar que lo anterior aplica mayormente al segmento de pequeñas y medianas empresas. Una gran empresa con músculo financiero podría llegar a absorber ciertas remuneraciones por encima de la productividad del trabajo. En cambio, si lo analizamos de forma agregada para el conjunto de PYMES, no puede darse un crecimiento sostenido del empleo si la productividad del trabajo se sitúa constantemente por debajo de las remuneraciones exigidas por los trabajadores. 
Es por ello que la principal solución al desempleo y a los salarios bajos recae en un incremento sostenido y a largo plazo de la productividad en los procesos de producción, mayor acumulación de capital y formación adecuada a la fuerza laboral.  
Podemos decir que el diagnóstico realizado es por el lado de la oferta, ya que observamos el tema del desempleo desde el punto de vista de la producción. 

Forma alternativa de ver el desempleo: insuficiente demanda.

Otro tipo de análisis muy extendido sobre el tema es ver la falta de empleo como un problema de demanda: las empresas ven como no tienen la demanda clientelar suficiente como para ampliar la producción y contratar nuevos trabajadores, por lo tanto, la solución recae en estimular el consumo (ya sea público o privado). 
Sin embargo, lo anterior cae en una especie de razonamiento circular: si, según se afirma, es un problema de insuficiente demanda, deberíamos preguntarnos el porque de esa baja demanda. Una persona puede consumir si previamente ha obtenido una renta con la que demandar bienes y servicios. Y, ¿Cómo las personas consiguen rentas para demandar en el mercado? Produciendo para el mercado. 
Es decir, esa insuficiente demanda es, en última instancia, una insuficiente oferta (ya que antes de demandar hay que producir, obtener los recursos de esa producción en forma de salarios, y ahí si demandar otros bienes). 
Este razonamiento es conocido como La ley de Say, formulado por el economista francés Jean Baptiste Say en el año 1803:
"El hombre que dedica su trabajo a crear otros objetos valiosos que proporcionen utilidad de algún tipo no puede esperar que ese valor sea apreciado y pagado por otras personas, a menos que esas otras personas cuenten con los medios para adquirirlos. Pero, ¿en que consisten esos medios? En otros productos valiosos, como lo son los frutos de la industria, del capital y de la tierra. Lo que nos lleva a una conclusión que puede resultar paradójica: es la producción la que posibilita la demanda de otros productos."
Con lo anterior pretendo criticar y desmentir la efectividad de las políticas públicas de estímulo a la demanda agregada por medio de un mayor gasto público. Multitud de veces se pretende insinuar que un mayor gasto público equivale a un aumento sostenido del empleo, en cualquier circunstancia y sin tener en cuenta otros aspectos como la sostenibilidad fiscal, los recursos disponibles, si se estimula la demanda en base a impuestos recaudados (extrae recursos de un sector, baja la demanda, los redistribuye en otro sector, aumenta la demanda)  o en base a deuda (dependiendo del monto de la deuda puede crear desequilibrios). 
Otra propuesta por el lado de la demanda recae en aumentos del gasto público con la intención de contratar directamente a los trabajadores desempleados. Esta idea tiene un problema sencillo, ¿sabe un grupo de burócratas de que forma emplear rentable y sosteniblemente a las masas de desempleados? En mi opinión, carece de la información necesaria para saberlo y actúa con incentivos desalineados con dicho objetivo.  

Comentarios